Nacido en Pensilvania el 19 de enero de 1915, don Mariano se educó con los hermanos de las Escuelas Cristianas de La Salle y desde muy joven se dedicó a la educación de los niños y jóvenes empezando su labor en el corregimiento de Los Planes (Manzanares) para pasar luego a la escuela Boyacá de Pensilvania como director.
A finales de la década del sesenta fue fundador de las escuelas Urbano Ruiz y Centenario para luego ser ascendido a ocupar su cargo como maestro de secundaria tanto en la Normal de La Presentación como en el Colegio Nacional de Oriente y posteriormente Inspector Local de Educación experiencia que le indicó la necesidad de establecer la enseñanza para adultos en este municipio por lo que en 1968 logró fundar el Bachillerato Nocturno que aún funciona y sirvió para que muchos maestros de escuela de aquella época terminaran su bachillerato abriendo la oportunidad para que empleados, oficinistas y amas de casa terminaran sus estudios secundarios. Además fue cofundador (1963) de la Cooperativa de Consumo, entidad que hoy cuenta con cerca de dos mil asociados bajo el nombre de Cooperativa de Trabajadores de Pensilvania "Cootrapen". Sin duda cada pensilvense tuvo algo qué ver con don Mariano Martínez.
Martínez Flórez fue un gran maestro para el municipio de Pensilvania, muy preocupado por los niños, por los jóvenes, siempre fue un educador de tiempo completo y supo sembrar en Pensilvania la semilla de la calidad pedagógica y ética que distingue a quienes fueron sus discípulos. Fue el buen amigo que siempre tuvo una palabra cariñosa para quien se encontraba con él. Hoy se nota su ausencia en las calles del municipio ya que hasta hace una semana salía diariamente a dar una vuelta matinal en compañía de su esposa Orfa Aristizábal, también educadora y con quien compartió los últimos 37 años de su vida.
La mayoría de hijos de Don Mariano también son educadores, así como nueras, yernos y nietos.Le sobreviven sus hijos Duvel, Orlanda, Oscar de Jesús, Conrado, Gerardo, Carlos, Onelio, Ana y Rubiela, así como 19 nietos y 10 bisnietos, descendencia de su matrimonio con Esther Julia Betancurt fallecida hace 40 años.
EDUCACION EN VALORES: Fue muy exigente con sus alumnos, les dio ejemplo e inculcó en ellos el valor de la familia, el respeto y la responsabilidad. En sus hijos legó el valor de la unión, el diálogo, y la honradez. Amor inmenso hacia el hogar y un trato amoroso con todos. Siempre mantuvo alegría, don de gentes y solidaridad. Fue generoso con los más pobres, activo hasta sus últimos días. Su fortaleza es inigualable.
SU ULTIMO DESDEO: CERRO SU VIDA CON BROCHE DE ORO. Cumpliendo un deseo expresado por don Mariano hace dos meses, toda su familia se reunió entre el 9 y el 12 de enero pasados en una finca del Valle del Cauca donde tuvo oportunidad de compartir y divertirse con todos y tal vez pensando en que se acercaba el final de su vida, se despidió de cada uno. Su enfermedad fue muy corta y murió en la paz que construyó con sus actos de vida, rodeado de los seres queridos.
Sus honras fúnebres se realizaron ayer (miércoles) en el templo de Pensilvania y su cuerpo depositado en una bóveda del cementerio local San Vicente de Paul.
EXALTAN SU VIDA:
LUISA INES CASTRILLON: Fui su alumna en 1973 cuando impartía formación de cooperativismo en la Normal y lo recuerdo como excelente maestro, de un fino humor, exigente y dedicado a su labor.

JAIME CALDERÓN: Fue un educador excelente y tuve la suerte de ser su alumno entre los años 1957 y 58 cuando cursé cuarto y quinto de primaria. Además fuimos compañeros de trabajo en el magisterio donde se destacó por su don de gentes, compañerismo y calidad como maestro.