Te observo frágil, paseándote armoniosa
la más altiva, graciosa y orgullosa
o a veces triste, con ansia, temerosa,
¿te ha herido acaso la espina de la rosa?
¡Cuánto te admiro, disponible, invaluable
pues te hace grande tu entrega inmejorable
ya sea la amiga o la maestra adorable
mejor, la madre, misión la más loable!
Tu percepción te permite ver el mundo
mucho más simple, más cálido y fecundo
pues antepones tu corazón profundo
y ante lo adverso, tú encuentras nuevo rumbo.
Tú has sido fuente, el pilar de los valores
la tierra fértil, la inspiración del hombre,
nicho de hogares, cortijos y naciones,
la sutil chispa que aviva las pasiones.
Radiante musa que con sabiduría
del infortunio rehuyes intuitiva,
silente heroína que tu linaje guías
por sendas rectas, por nobles travesías.
Te anhelo grande, aun más comprometida
ya es el momento de redimir tu vida
no más pesares, si ayer adormecida
ahora la historia te espera decidida.
Sigue creciendo en gracia y en saber
que un mundo nuevo podremos recorrer
vamos unidos, liguemos alma y piel,
¡vamos preciosa con magia de mujer!.